domingo, 22 de septiembre de 2013

Una voz down llega a la televisión

Comenzamos esta entrada con mucha alegría: Pablo Pineda, español con síndrome de down, no deja de sorprendernos (o de hacernos felices). No sólo estudió una educación regular, fue a la Universidad, donde se gradúo en Educación, incursionó en el cine, protagonizando la película "Yo, también", que le mereció la Concha de Plata, escribió un libro, y ahora estrena su programa de televisión "Yo pienso en positivo", transmitido por la cadena española RTVE.

Desde Orgullo Down Venezuela queremos enviar nuestras más sinceras y emocionadas felicitaciones a Pablo, por su tenacidad, constancia, esfuerzo y vida. Así también queremos felicitar a la cadena televisiva, sabemos que medio de comunicación es medio de comunicación, y tenemos una posición muy crítica hacia ellos, pero honor a quien honor merece, y no podemos dejar de felicitar a esta televisora por apostar a este proyecto, que esperamos se mantenga en el tiempo, y sea un ejemplo para otros canales audiovisuales.

¿Qué es lo que hace que Pablo Pineda tenga esta vida tan particular para una persona con síndrome de down? Pues después de leer varias de sus entrevistas creemos que el principio de todo fue su familia, el cómo su madre decidió que Pablo "sería una persona normal", lo cual significada verlo como a una Persona y no como a un síndrome, no frenarse en lo que la teoría de terapeutas y médicos pensaban hace 30 años, y estimularlo a hacer de todo. 

El cómo vemos a nuestros hijos es fundamental para su desarrollo. Quitarnos de la cabeza mitos como los de la infancia eterna, o la igualdad entre ellos, o de su constante buen humor, es principal para poder ver a nuestros hijos como lo que son: Personas, con capacidades, sueños, proyectos, sentimientos y aspiraciones, que crecen, aman, viven, quieren, se enamoran, y que probablemente en algún momento añoren su independencia. La cual deberíamos procurar siempre, ya que no somos eternos, en algún momento los dejaremos, y es necesario que sepan cómo defenderse, aunque vivan con algún familiar. 

Pero no es sólo la familia la que debe tener una forma positiva de ver a la Persona con condiciones especiales. La sociedad en pleno también debe cambiar su forma de ver a las Personas con condiciones especiales, o mejor dicho, la sociedad en pleno debería comenzar a ver por primera vez a las Personas detrás de una condición especial. Como hemos dicho otras veces, el primer paso para la inclusión es dejar de ser invisibles. Sin embargo, no sólo es la sociedad la que debe cambiar o por primera vez ver a las Personas con condiciones especiales; nosotros también debemos mostrarnos.

Y eso pasa precisamente por incursionar en los medios de comunicación. Erróneamente la cultura no son los buenos modales y la educación que pueda brindarnos la Academia. La cultura es el cúmulo de creencias, costumbres y tradiciones por las que se rige una sociedad en específico. La cultura, nuestra cultura, es aquello que comemos, lo que vestimos, escuchamos, es decir, la música que escuchamos, las películas que vemos, la novela que leemos, la ropa que usamos, el programa de televisión que vemos. Y en ese sentido los medios de comunicación son -en este momento- el mayor alimentador de cultura, y todo lo que no esté en ellos simplemente no existe.

Es así, no estar en los medios de comunicación, en esta época, no es tan simple o superficial como no aparecer en pantalla o no estar en radio. No estar en el día de hoy en los medios de comunicación, mayor alimentador de la cultura social, es no existir, y si no existes no tienes derechos. Así de simple. 

Nuestra misión, al menos como comunicadores es propiciar estos espacios, como usuarios de los medios es exigirlos. Los medios de comunicación se deben a su público, y como público debemos exigir que nuestros hijos e hijas también sean tema de conversación, pero no desde la lástima, sino desde la integración. 

Y más allá de los programas sobre personas con capacidades especiales, también debemos exigir programas de personas con capacidades especiales. Todos y todas, independientemente de nuestras condiciones especiales, tenemos derecho a la participación, el protagonismo y a la libertad de expresión. No se trata de seguir haciendo programas en tono lastimero sobre lo terrible que es vivir con una condición especial o de lo increíble que resulta que existan Personas como Pablo Pineda.

La primera visión no nos sirve para nada, que no sea generar una lástima inútil, sin brindarnos información, orientación o algo positivo. La segunda está destinada a convencernos de que los éxitos relacionados con las Personas con capacidades diferentes son producto de las características de una de ellas en específico, y no algo a los que todos y todas pueden llegar si la sociedad brinda los canales y medios adecuados para lograr el desarrollo máximo de sus capacidades, y es que de eso se trata, de librarse de la responsabilidad de cambiar su forma de pensar, de aceptar lo "diferente", de convivir en diversidad. Por eso ni lástima ni admiración desmedida, normalización y convivencia.

Esperamos entonces que en nuestro país, Venezuela, y en todos, se siga este ejemplo que hoy da España, al lanzar su programa "Pienso en Positivo", dirigido por una Persona con síndrome de down, y enfocado hacia la visibilización de las miles de vidas que transcurren debajo de la etiqueta de "discapacidad", que gracias a dios, y a este tipo de iniciativas, poco a poco se va despegando, para dejar ver a la Persona que existe detrás de ella.

Acá les pegamos el enlace que los conducirá a la primera transmisión de "Pienso en positivo". Disfrútenlo. No nos queda otra cosa que repetir: ¡Viva Pablo! Ese es el camino....


"http://www.rtve.es/alacarta/videos/piensa-en-positivo/piensa-positivo-21-09-13/2025918/

domingo, 4 de agosto de 2013

Palabra "mongólico", ¿insulto o discriminación?

Hoy queremos hablar de una palabra o término muy polémico en nuestro idioma, donde parece estar tan arraigada, que en ocasiones encontramos hablantes que defienden su derecho a usarla. Dicho vocablo no es otro que la palabra “mongólico”, en todas sus formas: “mongólico”, “mogólico”, “mongolismo”, “mongo”, etc.

Como todos sabemos -o podemos encontrar al consultar su historia- esta palabra fue empleada por primera vez en el año 1886, por parte del médico británico Jhon Langdon Haydon Down, para definir la Trisomia 21 o Síndrome de Down, dado el parecido de rasgos físicos entre las personas con esta condición genética y los oriundos de Mongolia.

Posteriormente, en el año 1961, un grupo de científicos ante el uso ya peyorativo de la palabra “mongólico” propusieron la eliminación del uso de esta palabra y la implementación de “síndrome de down” y “trisomía 21”, para referirse a la condición genética consistente en un cromosoma de más en el par 21.

Cuatro años después, en 1965, el gobierno de Mongolia presentó ante la Organización de las Naciones Unidas una petición para eliminar el uso de este vocablo, para referirse a las Personas con síndrome de down, no precisamente por fijar posición política en defensa de las Personas con esta condición, sino por resultar ofensivo a sus ciudadanos y ciudadanas, quienes no querían seguir siendo comparados con estos individuos, en clara defensa de su gentilicio, y en nula preocupación hacia la integridad de las Personas con trisomia 21.

No obstante, a pesar de los dos antecedentes sobre la supresión de este término, al consultar el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, encontramos que la tercera acepción de dicha palabra la define como persona “que padece de mongolismo”, aunque como ya vimos “mongolismo” no es un término correcto para referirse al síndrome de down, ni éste se padece, ya que, no es una enfermedad.

Al darle click en el mismo diccionario a la palabra “mongolismo” encontramos una única acepción: síndrome de down.

Claramente sabemos que la Lexicografía no se dedica a cuestionar las definiciones de las palabras, sino a registrar su uso, dado por las y los hablantes, quienes son los que dan vida a las palabras que habitan el Lenguaje, a través de su uso o desuso. Así que este hecho no es responsabilidad de la Academia, sino de los hablantes de la Lengua.

Si consultamos en internet al respecto, encontraremos varios foros, debates, denuncias y noticias sobre las polémicas actuales y más antiguas en torno al uso de este término. En ellos podemos ver el constante enfrentamiento entre la denuncia de unos sobre lo discriminatorio del uso de la palabra "mongólico", frente al alegato de otros sobre su derecho a usar dicha palabra y la justificación textual de que cuando lo hacen “no se refieren a las personas con síndrome de down”.

Un ejemplo de estos escándalos públicos son los acontecidos en Argentina, donde tenemos una denuncia por parte de un organismo particular hacia Esteban "Bichi" Fuertes, jugador de Colón de Santa Fe, quien el 31 de marzo de 2011 llamó “mogólicos” a varios jugadores de Racing.

También está el del actor/cantante/opinador/modelo/celebridad Ricardo Fort, quien despertó la preocupación del Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión cuando durante el programa TV Intrusos, del 20 de mayo del 2010, se preguntase textualmente sobre si el boxeador Fabio “La Mole” era “mogólico o un nené down”.

Sucesos más recientes en ese país nos llevan a la mismísima presidenta de la nación Cristina Kirchner, quien durante el pasado julio del 2011, en el acto de presentación del billete con el rostro de Evita, declaraba sobre ciertas acciones de la oposición argentina: “como si el Estado fuera ‘mongo’. Cuando el Estado no es ‘mongo’.

Comentario que al parecer no levantó tanto revuelo, quizás porque ya a mediados de ese año, ante la afirmación del filósofo José Pablo Feinmann, hecha en su columna en Página/12, sobre el “peronismo mogólico”, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo había decretado, según el dictamen 433-12, que el calificar a alguien como “mogólico” no es un acto discriminatorio, basado nada más y nada menos que en el antecedente histórico de su uso original.

Viniéndonos a tierra nacional, tenemos el incidente ocurrido en pleno cierre de campaña electoral venezolana, del pasado mes de abril, cuando el candidato presidencial de oposición acusara sin sustento comprobable al candidato presidencial oficialista de haber dicho que “abriría escuelas para nuestros niños mongólicos”. Cosa que desató un verdadero debate nacional, de expresiones a veces penosas.

Muchos son los ejemplos que podemos encontrar en torno a esto, sin embargo, y más allá de ser históricamente correcta o no la palabra “mongólico” para referirse a las personas con síndrome de down, lo que en realidad está en discusión es el sesgo discriminatorio, peyorativo y malintencionado del hablante cuando usa este vocablo, bien sea que se refiera a una Persona con esta condición o a una Persona regular.

Resulta, señor, señora, que cuando usted esgrime el vocablo “mongólico” para referirse a una Persona regular que no piensa según lo que usted considera un nivel adecuado, o que llanamente no piensa como usted, o hace algo que usted no entiende o que le parece inadecuado, usted le está diciendo que dicha acción lo convierte o lo acerca a una Persona con discapacidad intelectual, pues ciertamente la palabra “mongólico” también ha experimentado un desplazamiento de significante, y ya no sólo hace referencia específica al síndrome de down (aunque sea la condición más evidente por los rasgos físicos implicados) sino que engloba cualquier condición que implique una condición intelectual especial.

En resumen, cuando usted acusa a alguien de “mongólico” porque no piensa o actúa como su criterio dice que debe hacerlo, usted ciertamente no está insultando, está discriminando, ya que evoca una condición especial para arrojársela en la cara a su interlocutor, dándole un matiz peyorativo a dicha condición, afectando a todo aquel o aquella que la tenga.

Cuando usted acusa a un interlocutor de “mongólico”, usted (le parezca o no) le está diciendo: “con tu comportamiento o forma de pensar parece que fueses síndrome de down”. Cosa que realmente desde este lado no comprendemos cómo puede ser un insulto o algo nefasto, pues cada quien es como es, y ser diferente es lo común. Además de que estar muy alejado de la realidad su concepto sobre la mal llamada discapacidad intelectual.

Así que más allá de lo que diga un tribunal argentino o los defensores etimológicos del vocablo, si usted usa esta palabra para referirse y cuestionar la capacidad mental de su interlocutor, usted deja en evidencia la poca valoración (y a la vez desconocimiento) que tiene sobre las personas con algún tipo de discapacidad mental, al tiempo de que marca su posición claramente discriminatoria ante ellos y ellas. Y aunque usted afirme que no usa la palabra “mongólico” para referirse a una Persona con síndrome de down, déjeme decirle que precisamente esos orígenes históricos del vocablo hacen que así sea.

Sin embargo, ante su insistente defensa y argumentación, permítame cerrar este apartado entonces con una pregunta, que sólo es necesario que se la responda a usted mismo: ¿Cuándo usted le dice a alguien “mongólico” a qué se refiere? ¿Qué es un mongólico? ¿Con quién está comparando a su interlocutor?

viernes, 12 de abril de 2013

Comunicado: rechazamos falso rumor de la oposición venezolana sobre el uso de la palabra "mongólico" por parte de Nicolás Maduro



Muchas son las cosas que han ocurrido en nuestra Patria Venezuela, motivo por el cual hemos permanecido alejados de la publicación constante de contenidos, que habíamos mantenido sostenidamente desde el principio de este blog... alejados de las publicaciones, más no de la lucha por la inclusión, que es diaria y se da en todos los escenarios posibles.

Sin embargo, es hora de retomar este espacio. No obstante, lo que nos impulsa no es para nada algo que nos llene de "orgullo", todo lo contrario, amanecimos hoy llenos de verguenza ajena y de indignación frente a aquellos que pretenden hacer política a costa de la moral de cientos de Personas con Síndrome de Down y sus familias. 

Por este motivo, decidimos tomar partido, y pronunciarnos sobre el falso rumor que sectores de la oposición venezolana comenzaron a propagar en las redes sociales, sobre el uso  de la palabra "mongólico", por parte del candidato chavista Nicolás Maduro.

A continuación, nuestro mensaje: 


COMUNICADO

Orgullo Down Venezuela declara que rechaza contundentemente el falso rumor sobre el uso  de la palabra "mongólico" al referirse a las Personas con Síndrome de Down, atribuido mentirosa y malintencionadamente al candidato chavista Nicolás Maduro, por sectores de la oposición venezolana, quien en un esfuerzo desesperado por dañar la imagen de su contrincante, pretenden politizar el tema, de la forma más baja posible, sin importarles no sólo la imagen de su adversario, sino el daño moral a las cientos de personas con esta condición y sus familias. 

Así mismo les recordamos, a las y los propagadores de este rumor en las redes sociales, que el Síndrome de Down no es una "enfermedad" ni se "padece", es una condición con la que se nace, y se viven vidas plenas, motivos de orgullo. 

Reafirmamos nuestro rechazo total, pleno, absoluto a este tipo de prácticas que sólo buscan el beneficio electoral propio, en desmedro de la reputación de un individuo, el daño moral de todo un colectivo y la agitación y malestar de todo un país.

Por último, exigimos respeto por parte de todos los sectores. Es con solidaridad, apoyo y respeto que todas las barreras pueden derrumbarse, para hacer vida con dignidad y en colectivo. Es con respeto y política limpia y responsable que se construye una Patria. 


A continuación, anexamos la noticia sobre el tema:

http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/162060/villegas-y-jaua-desmienten-comentarios-atribuidos-a-maduro-en-twitter-no-se-dejen-enganar/


Paola Sabogal (Fundadora)
Rif v-14575626-6

sábado, 19 de enero de 2013

Orgullo Down Venezuela regresa a la prensa nacional

Este jueves, 17 de enero, tuvimos la alegría de volver a salir en prensa, a través del Correo del Orinoco. Alegría compartida con los amig@s de Apoye, quienes tuvieron para ellos un reportaje a toda página, que luego compartiremos con ustedes en otra entrada, sobre la obra El árbol de la vida, que por cierto regresa a las tablas, este 22 de enero.

También queremos contarles, que este viernes nos reunimos con los panas del colectivo editorial La Mancha, con quienes compartimos una linda amistad, y quienes tienen un periódico mensual, donde surgió la propuesta de tener 4 páginas, en las cuales no sólo se publicará la columna de Orgullo Down Venezuela, sino también material literario y pictográfico, producido por Personas con capacidades intelectuales especiales.

Esta propuesta la desarrollaremos luego como una invitación más formal, pero aprovechamos para decirte que si escribes o pintas, o algún familiar o amigo lo hace, están cordialmente invitados a envíarnos sus historias, cuentos, poemas, dibujos o fotos a orgullodownvenezuela@gmail.com

Ahora, sin más preámbulos, los invitamos a leer nuestra cuarta columana, titulada El paradigma de Howking, y que habla un poco acerca de lo sobre estimada que está por estos días la inteligencia, según la entiende la sociedad.

Si no compraste el periódico o no eres de Venezuela, como siempre te invitamos a leerlo por la web. ¿Qué cómo puedes? Sencillo, vas a la dirección correodelorinoco.gob.ve, y ahí, debajo del logo, buscas "Edición impresa":


Haces click, y buscas la edición del 17 de enero de 2013, en la página 24 del periodico, en donde encontrarás la columna de Orgullo Down Venezuela.


Para que la lectura sea más sencilla, acá les anexamos un close-up de ésta, la cuarta columna de Orgullo Down Venezuela, en esta lucha por dejar de ser invisibles.



Rompe los prejuicios. Dile SÍ a la INCLUSIÓN.
Para tod@s, todo!!!!!!!!!!!!


jueves, 17 de enero de 2013

Justicia a favor de niñ@s especiales en Lara

Acá estamos de vuelta.... tenemos varias noticias por darles, porque al parecer este 2013 será un muy buen año para la integración, ya que, enero aún no termina y son muchas las cosas positivas que han ocurrido en la lucha por dejar de ser invisibles y ejercer nuestro derecho a la participación, la igualdad, el respeto, la vida y la inclusión.

Les iremos soltando poco a poco las noticias, para no hacer un embudo informativo, acá les anexaré una muy peculiar que me envío la gente del Correo del Orinoco, aparecida en el portal informativo del Ministerio Público, y que muestra cómo se puede hacer justicia y política en favor de la inclusión.

Ahí se las dejo, no sin antes comentarles la satisfacción que sentí al leerla, tanto por el medio ambiente como por l@s beneficiad@s.

 
Por emitir gases contaminantes con su vehículo
Imponen a hombre donar computadora a asociación de niños especiales en Lara

(04 de enero de 2013) Ante la acusación presentada por el Ministerio Público, se le impuso a Juan Bautista Pérez Andueza la donación de un equipo de computación a la Asociación Larense para el Síndrome de Down (Alasid), tras admitir haber superado los límites de emisión de gases con su vehículo, irregularidad detectada el 09 de febrero de 2012, en el peaje El Cardenalito, ubicado en el municipio Iribarren del estado Lara.

En la audiencia preliminar, el fiscal 23º de la referida jurisdicción, Andrés Rodríguez, ratificó la acusación contra el hombre por la comisión del delito de contaminación por unidades de transporte, previsto y sancionado en el artículo 46 de la Ley Penal del Ambiente vigente para la fecha en que ocurrieron los hechos.

Luego de la admisión de los hechos por parte de Pérez Andueza, el Tribunal 5º de Lara le aplicó la medida de suspensión condicional del proceso penal por el lapso de tres meses, hasta verificar que el hombre haya cumplido con la donación de un equipo de computación a la Alasid.



Asimismo, se le acordó al hombre asistir a una charla de sensibilización ambiental en el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente.

El citado día, efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) realizaban un operativo en el referido lugar, con el propósito de medir los niveles de concentración de gases contaminantes producidos por unidades de transporte que utilizan como combustible gasolina y diesel.

Durante la labor, los funcionarios retuvieron a un vehículo marca Ford, propiedad de Pérez Andueza, cuyo resultado arrojó que el mismo superaba los límites permitidos en el Decreto Nº 2673 del 19 de agosto de 1998, publicado en Gaceta Oficial Nº 36.532 del 04 de septiembre del mismo año, que establece las “Normas para el control las emisiones de escape y de las emisiones evaporativas provenientes de las fuentes móviles” y así evitar la contaminación atmosférica.
           

MC

www.ministeriopublico.gob.ve